Tengo un proyecto terminado para un terreno que ya está comprado. Los dueños e inversores me avisaron ahora que prefieren no hacer la obra y que no les importa perder la plata que habían invertido, pero prefieren no arriesgar.
La frase, off the record, es de una alta fuente del sector, pero sintetiza el panorama del sector constructivo. Temerosos frente a lo que ocurrirá en los próximos años por las repercusiones en el país de la crisis financiera, los tradicionales inversores dudan si será rentable hacer este tipo de inversiones a largo plazo.
Los sectores más complicados son los medios y bajos, mientras que los constructores más grandes tienen más certezas, aseguró en diálogo con punto biz Javier Grandinetti, titular de la Cámara de Inmobiliarias de Rosario.
Según detalló, esta semana se cerraron muchas operaciones de ventas de terrenos, casas y departamentos en sectores altos, pero en los otros niveles hubo “más dificultad para tomar decisiones porque hay gran incertidumbre. Los medios publican información contradictoria aumentando la confusión.
Si bien en Rosario no se está registrando un derrumbe de la actividad, si se percibe cierta merma en el negocio e incluso algunos empresarios han dejado los proyectos en stand by hasta el año próximo.
Grandinetti explicó que los que tienen más dudas son los que están por empezar una obra “porque tienen que pronosticar qué ocurrirá en Argentina en los próximos dos años para saber si están haciendo un negocio rentable”.
Las cifras
Este año, en Obras Particulares del Municipio calculan que se entregarán 3.015 permisos de edificación, es decir, unos 300 menos que el año pasado (hasta ayer se habían dado 2.510).
En lo que se refiere a superficie cubierta aprobada la tendencia anual también está bajando, a fin de 2008 será de 1.039.232 m2 mientras que la de 2007 fue de 1.148.474 m2.
El mazazo
Según enumera José Saruá, presidente del Colegio de Arquitectos de Rosario, las causas para esta caída son muchas. “Este último año recibimos un mazazo en la construcción: la crisis del campo frenó inversiones, las nuevas reglamentaciones para construir (se refiere al nuevo Código Urbano) levantaron el precio de los terrenos, la inflación subió muchísimo los costos y ahora la crisis financiera internacional complica las perspectivas”.
El arquitecto asegura que los golpes llegaron “por todos lados” y que el gobierno, tanto local, provincial y nacional, deberá analizar las consecuencias reales que todas estas decisiones tienen y tendrán en el mercado local. “¿Qué pasaría en la ciudad si se frena la construcción? ¿Qué van a hacer con todos los trabajadores que se vinieron a Rosario a trabajar?”, se pregunta Saruá.
Por su parte, Emilio Farrugia, director de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Abierta Interamericana, pronostica también que el mercado de la construcción perderá ritmo y permanecerá quieto por un tiempo. Además, agrega otra pregunta: ¿Qué ocurrirá si se frena la venta de todo lo que ya está construido?
Precios en alza
Grandinetti responde a ésta última pregunta y asegura que no hay riesgo de que las ventas se frenen ya que “la gente sigue viendo a los ladrillos como la forma más segura para cuidar sus ingresos. En este punto esta crisis nos benefició, si todos se corren a los bienes tangibles los valores de los bienes van a seguir subiendo. Incluso ocurre que hay dueños de propiedades que no saben si esperar para vender porque especulan con que esta crisis subirá los precios”.
De todas formas, no desconoce la versión opuesta que también circula en el mercado aunque no le da mucho crédito: “hay un planteo de algunos analistas que dicen que si se demora la venta en seis meses bajaran los precios por falta de compradores. Yo no creo que sea así porque en las últimas crisis siempre subieron los valores”.
Fuente: Punto Biz |
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