Los sistemas automáticos presentan distintos grados de complejidad. En este informe nos vamos a dedicar exclusivamente a los sistemas más sencillos y accesibles, aquellos que estamos acostumbrados a ver cotidianamente como, por ejemplo, los portones automáticos, o los sensores de movimiento que hacen que la luz de la calle se encienda cuando detectan un transeúnte.
Antes de tomar una decisión al respecto, lo más importante es evaluar si el esfuerzo que uno dedica a realizar ciertas tareas cotidianas de forma manual es mayor que el costo que implica adquirir cualquiera de estos sistemas. De qué aparato queramos controlar y de la variable que nos interese tomar dependerá el equipo que elegiremos. Para simplificar las opciones, vamos a analizar las variables de tiempo, luz y movimiento.
Tiempo
Los equipos automáticos que normalmente se utilizan para manejar esta variable se denominan indistintamente timers, temporizadores o interruptores horarios. Básicamente, se trata de relojes que funcionan como interruptores automáticos. Lo que se programa en este caso en qué días y horarios uno quiere que algo se prenda y se apague.
Existen temporizadores muy sencillos de instalar: se enchufan a un tomacorriente común y luego se conectan al aparato que quiere controlar. Además de su fácil instalación, brindan grandes beneficios.
Una aplicación que puede resultar interesante para muchos padres es conectarlos al televisor o la PC para ponerle un límite preciso al tiempo que los chicos pasan frente a las pantallas.
Otro uso frecuente que suelen tener los temporizadores es su aplicación a los sistemas de riego automático, que los usan casi en el ciento por ciento de los casos.
Una utilización muy práctica de los interruptores horarios es para simular que una casa está habitada aun cuando la familia esté ausente. Al colocarlos se puede hacer que se enciendan y se apaguen las luces de distintos sectores en diferentes horarios.
Existen ventanas eléctricas que cuentan con temporizadores para programar su cierre o apertura en el intervalo deseado, algo especialmente práctico para la correcta ventilación de baños y cocinas.
Luz
Se denomina fotocontroles a los equipos automáticos que utilizan la luz como variable determinante de su accionar. Son aparatos de muy bajo costo que un electricista puede instalar rápidamente. Estamos acostumbrados a ver sus efectos sobre todo en el alumbrado de calles y espacios públicos, donde determinan que las luces se enciendan o se apaguen dependiendo de la intensidad de la luz natural. De todos modos, son una alternativa interesante para parques, terrazas y jardines privados, ya que nos liberan de esa rutina y contribuyen con el ahorro de energía.
Relacionados directamente con el grado de luz que reciben los interiores están los toldos y cortinas. Existen empresas que utilizan estos equipos para hacer que esos productos respondan de manera automática frente a las alteraciones de la luz natural.
Movimiento
Los sensores de movimiento son equipos muy utilizados en los últimos años en las zonas residenciales para iluminar palliers, cocheras, pasillos, el tramo de vereda frente a nuestra casa o sectores del jardín. Se activan cuando perciben una fuente de calor en movimiento. Como los anteriores, son de fácil instalación y también bastante económicos.
También existe otro tipo de sensores de movimiento denominados anemómetros, que miden el movimiento del aire. Se pueden instalar en sistemas de cortinas motorizadas para que se plieguen cuando el viento que corre por la abertura es muy fuerte y puede dañar las cortinas. |
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